La termografía es una herramienta tecnológica que permite medir la temperatura a distancia, sin necesidad de tener contacto físico con el objeto. El uso de esta tecnología es muy sencillo ya que solo necesita de cámaras termográficas para medir la radiación infrarroja emitida por un cuerpo.


El uso de las cámaras permitirá observar la energía radiada, la cual es invisible al ojo humano, en una imagen visible para ser analizada y con esto, poder realizar el trabajo pertinente. 


Como todos los cuerpos emitimos radiación infrarroja, el uso de esta tecnología es muy amplio, ya que se puede utilizar en diversos campos, desde la medicina, arte, investigación, hasta en sectores industriales para el mantenimiento de cualquier edificio y maquinaria.


Ventajas de la termografía infrarroja


Datos en tiempo real


La termografía infrarroja nos permite medir mientras vemos al objeto en las cámaras, si por alguna razón el objeto cambia de temperatura, la cámara lo va a detectar de forma inmediata.


Sin contacto 

No es necesario tocar o manipular el objeto, este tipo de tecnología nos permite trabajar a distancia, sin ningún tipo de contacto.


Información al por mayor


Con la termografía infrarroja podemos tener varios análisis o información, ya que no solo nos brinda datos de temperatura, también podemos conocer patrones térmicos y tendencias.


Rapidez y ahorro


Con el uso de este avance tecnológico podemos hacer el mantenimiento de forma precisa, lo cual implica un ahorro significativo en material y horas de trabajo


Detección de problemas


Evita cualquier pérdida de maquinaria o fallos eléctricos de forma rápida, sencilla y fácil, sin necesidad de parar el trabajo